Costeo por proyecto
Montamos el costeo por proyecto para que vea el margen real de cada diseño, no un solo número al final del año.
Usted cobra por etapas de diseño y recibe anticipos antes de entregar. Ordenamos esas cuentas para que sepa cuánto deja cada proyecto, dentro de nuestro servicio de Outsourcing Contable.
Le respondemos en menos de 24 horas
El punto ciego del estudio de arquitectura
Usted cobra por proyecto y por etapas de diseño, recibe anticipos antes de entregar y, casi siempre, adelanta gastos por cuenta del cliente. Cuando todo eso cae en una contabilidad general, se pierde lo único que de verdad importa: saber si el proyecto dejó margen o si se lo comió el tiempo que tomó.
Si el anticipo se registra como venta apenas entra, el estudio paga impuestos por un trabajo que todavía no ha hecho. Ahí es cuando aparecen los problemas de siempre.
No sabe el margen de un proyecto hasta que lo entrega.
El anticipo se contabiliza como venta antes de causarse el ingreso.
Lo que adelanta por el cliente se mezcla con los gastos propios del estudio.
La declaración de renta sale completa por no ordenar esto a tiempo.
Los frentes que definen si un proyecto deja utilidad o si el estudio tributa sobre plata que todavía no ganó.
Montamos el costeo por proyecto para que vea el margen real de cada diseño, no un solo número al final del año.
Reconocemos el ingreso a medida que avanzan las etapas de diseño, no de un solo golpe cuando entra la plata.
Controlamos cada anticipo como lo que es, un pasivo, hasta que el servicio se causa.
Separamos lo que usted adelanta por cuenta del cliente de los gastos propios del estudio.
Revisamos si le conviene declarar como persona natural o constituir sociedad, y optimizamos la renta con esa decisión.
Mantenemos al día la facturación electrónica, las retenciones y la información exógena de su estudio.
Aquí es donde un estudio de arquitectura pierde margen o gana claridad. Ordenamos las dos figuras para que su estudio no pague impuestos por plata que todavía no es suya, como parte de nuestro servicio de Outsourcing Contable.
En un estudio de arquitectura el problema no es el mes, es el proyecto. El ingreso se reconoce por etapa de diseño, el anticipo no es venta y los gastos que adelanta por el cliente no son suyos. Estos son los frentes que atendemos.
| Obligación | Qué implica | Periodicidad |
|---|---|---|
| IVA sobre servicios de diseño | Los servicios profesionales de arquitectura están gravados con la tarifa general del 19 %. | Bimestral o cuatrimestral |
| Retención en la fuente por honorarios | El estudio es sujeto de retención en lo que factura y agente retenedor en lo que paga a colaboradores externos y proveedores. | Mensual |
| Reconocimiento del ingreso | Por etapa o avance de diseño, no por lo que se factura ni por lo que entra a la caja. | Mensual |
| Anticipos de clientes | El anticipo no es ingreso: es un pasivo hasta que la etapa pactada se ejecuta. Tratarlo como venta distorsiona el resultado y el impuesto. | Por proyecto |
| Gastos reembolsables | Lo que se adelanta por cuenta del cliente (licencias, impresiones, desplazamientos) se maneja separado de los gastos propios del estudio. | Por proyecto |
| Industria y comercio (ICA) | Tarifa según el municipio donde presta el servicio el estudio. | Según el municipio |
| Información exógena | Reporte a la DIAN de compras, ventas, nómina y terceros cuando se superan los topes del año. | Anual |
Cifras y tarifas vigentes a agosto de 2026. Se revisan cada enero, porque buena parte de los topes se mueve con el salario mínimo.
Se repiten en estudios grandes y pequeños, y todos terminan en el mismo sitio: un proyecto que parecía rentable y que en realidad apenas empató.
El anticipo entra a la caja y se contabiliza como venta. El proyecto arranca con una utilidad que no existe, se toman decisiones sobre ese número y el ajuste llega al final, cuando ya se gastó.
Lo que se adelanta por el cliente se mezcla con los gastos propios del estudio. El resultado del proyecto queda inflado o desinflado según el mes, y nadie sabe qué margen dejó en realidad.
Sin costeo por proyecto no se sabe cuál diseño dejó plata y cuál apenas cubrió las horas. El proyecto bueno financia al malo y el estudio parece sano hasta que se acaban los dos.
Muchos arquitectos siguen declarando como persona natural por costumbre, sin revisar si constituir sociedad les representa una carga tributaria menor a medida que crece el volumen de proyectos.
La etapa de diseño se entrega, pero la factura sale semanas después. El estudio trabaja bien y gana proyectos, pero vive con problemas de caja que no vienen del negocio sino del proceso de facturación.
Acompañamiento con criterio contable y tributario, para que su estudio tenga más tiempo para diseñar y menos sorpresas en el cierre.
No llevamos su estudio como si fuera una tienda. Entendemos los anticipos, las etapas de diseño y los gastos reembolsables, y lo acompañamos con criterio, no solo registrando asientos.
Trabajamos de forma remota en cualquier ciudad de Colombia y vamos presencial cuando el caso lo pide.
Cuando el proyecto termina, su balance ya está listo: sin sorpresas en los cierres ni ajustes de último minuto.
Depende del número de proyectos activos y del volumen de transacciones. Después del diagnóstico le pasamos una propuesta a la medida.
Como pasivo. El anticipo no es ingreso el día que entra a la caja: se vuelve ingreso a medida que avanza la etapa de diseño pactada con el cliente.
Registrarlo como venta apenas entra es el error más común del sector y el que más distorsiona el resultado del proyecto y el impuesto que se paga por él.
Sí. Cada proyecto lleva su propio costeo, con su presupuesto de horas, sus gastos y su resultado.
Es la única manera de saber cuál proyecto sostiene el estudio, cuál apenas empata y con qué tipo de cliente conviene seguir trabajando.
Separados de los gastos propios del estudio. Licencias, impresiones y desplazamientos que usted adelanta por cuenta del cliente se cruzan contra lo que le factura a ese proyecto, no contra el gasto general del estudio.
A medida que se ejecuta cada etapa pactada (anteproyecto, diseño definitivo, planos, entre otras), no cuando se firma el contrato ni cuando entra el anticipo.
Facturar no es lo mismo que ejecutar: cuando el ingreso se reconoce por lo facturado, el resultado del proyecto queda desfasado y el impuesto se paga antes de tiempo o después de lo debido.
Depende del volumen de proyectos y de los ingresos anuales del estudio. Revisamos su caso puntual y le mostramos con cifras cuál opción le representa una carga tributaria menor.
Sí, junto con la retención en la fuente por honorarios y la información exógena que se reporta a la DIAN cuando se superan los topes del año.
Depende del número de proyectos activos y de su tamaño. El diagnóstico inicial no tiene costo: revisamos su operación y le pasamos una propuesta con alcance y honorarios claros.
Sí. Trabajamos de forma remota en todo el país y vamos presencial cuando el caso lo pide.
Cada sector tiene sus propias obligaciones y sus propios errores caros. Estas son las industrias que ya atendemos con una página propia.
Pida un diagnóstico contable sin costo y le mostramos cuánto deja realmente cada proyecto.
Le respondemos en menos de 24 horas